Stellantis continúa incorporando el nuevo motor turbodiésel de 2,2 litros en sus modelos regionales. Tras ser adoptado por la Ram Rampage y luego por la Fiat Toro, ahora está disponible en el Jeep Commander para el mercado brasileño.
Producido en el país vecino, el SUV con tres filas de asientos y siete plazas ofrece el nuevo propulsor a través de su versión Overland, una de las que ofrece el máximo nivel de equipamiento de la gama.
El protagonista del cambio mecánico es el motor 2.2 Turbodiésel que incluye el sistema de recirculación de gases de escape (EGR) y el postratamiento con urea. Genera una potencia de 200 caballos y un torque de 450 Nm de par, números que superan a los del motor anterior, el 2.0 turbodiésel con 170 CV y 380 Nm.
Combinado con la caja automática de nueve velocidades y la tracción integral con reparto automático entre los ejes, el nuevo motor le permite al Commander acelerar de 0 a 100 km/h en 9,7 segundos (con el otro motor lo hacía en 11,6 segundos). A eso se suma la mejora de la autonomía.
Por otro lado, la nueva versión Overland con motor 2.2 turbodiésel estrenó nuevas llantas de aleación oscuras de 19 pulgadas. Puertas adentro mantiene el tablero digital de 10,25” junto al sistema multimedia con pantalla táctil de 10,1”.
El equipamiento además posee sistema de audio Harman Kardon, techo corredizo panorámico, luces full LED, asiento de conductor con ajustes eléctricos y memoria, portón trasero con accionamiento eléctrico, siete airbags y diversas asistencias a la conducción, incluyendo el frenado autónomo de emergencia.
La renovación mecánica también debería arribar a la gama argentina del Commander que, en la actualidad, está disponible con las versiones Limited 1.3 turbo y las Limited y Overland que comparten el motor 2.0 turbodiésel reemplazado en Brasil.